El actor británico Tim Curry, inolvidable Dr. Frank-N-Furter de The Rocky Horror Picture Show, Pennywise de It y Darkness de Legend, murió hoy, 26 de Agosto, a los 80 años. Durante más de cinco décadas construyó una carrera extraordinaria en cine, teatro, televisión, animación y música, convirtiéndose en uno de los grandes actores de culto de su generación.
Tim Curry tenía una cualidad que no podía enseñarse fácilmente en una escuela de actuación: presencia. No necesitaba ser protagonista para apropiarse de una película. Su voz de barítono, sonrisa maliciosa, extraordinaria expresividad y capacidad para combinar amenaza y humor hacían que incluso sus personajes secundarios resultaran memorables.
Nacido como Timothy James Curry el 19 de abril de 1946 en Cheshire, Inglaterra, estudió drama e inglés en la Universidad de Birmingham. Uno de sus primeros trabajos profesionales importantes fue en el musical Hair en Londres, en 1968.
Pero el personaje que cambiaría definitivamente su vida apareció en 1973, cuando interpretó al extravagante científico Dr. Frank-N-Furter en el musical The Rocky Horror Show. Dos años después repitió el papel en la película The Rocky Horror Picture Show.
Tim Curry como el >Dr. Frank-N-Furter
Inicialmente el filme no consiguió un gran éxito comercial, pero las funciones de medianoche lo transformaron progresivamente en un fenómeno cultural. El público comenzó a acudir disfrazado, cantar las canciones y responder a los personajes desde las butacas. Con el tiempo se convirtió en una de las películas de culto más famosas de la historia.
En el centro de todo estaba Curry. Su Frank-N-Furter era provocador, divertido, sexualmente desafiante, amenazador y absolutamente excesivo. Era una interpretación que podría haberlo condenado a quedar identificado para siempre con un único personaje. Curry, sin embargo, consiguió construir una carrera enormemente variada.
El maestro del villano
Hollywood descubrió rápidamente que Curry poseía un talento excepcional para interpretar villanos.
Uno de sus personajes más espectaculares fue Darkness en Legend (1985), dirigida por Ridley Scott. Cubierto por un extraordinario maquillaje, con piel roja y gigantescos cuernos, Curry consiguió que Darkness fuera algo más que una impresionante criatura visual. Su voz y su teatralidad proporcionaron al personaje una combinación de elegancia, sensualidad y amenaza que lo convirtió en una de las imágenes más recordadas del cine fantástico de los ochenta.
Tim Curry como Darkness en Legend
Ese mismo año apareció en Clue, interpretando al mayordomo Wadsworth. La película se convirtió posteriormente en otra obra de culto. Curry demuestra allí su enorme talento para la comedia, especialmente durante la frenética explicación final de los asesinatos, recorriendo la mansión mientras reconstruye los acontecimientos a una velocidad cada vez mayor.
Pero probablemente su villano más aterrador llegó en 1990.
En la miniserie It, basada en la novela de Stephen King, interpretó al payaso Pennywise. Los efectos especiales eran relativamente modestos, por lo que gran parte del terror dependía directamente del actor. Curry podía pasar en segundos de una sonrisa infantil a una expresión amenazante. Para toda una generación, mucho antes de la interpretación posterior de Bill Skarsgård, Pennywise tuvo el rostro y especialmente la voz de Tim Curry.
El hombre que siempre se robaba la escena
Durante los años noventa Curry apareció en numerosas producciones. En Home Alone 2: Lost in New York (1992) interpretó al desconfiado empleado del Hotel Plaza, señor Hector. Era un personaje secundario, pero sus sospechas sobre Kevin McCallister y sus extraordinarias expresiones faciales consiguieron convertirlo en una de las presencias más recordadas de la película.
También apareció en The Hunt for Red October, The Three Musketeers, The Shadow y Congo, entre muchas otras.
En Muppet Treasure Island (1996) interpretó a Long John Silver y demostró otra característica fundamental de su talento: podía actuar rodeado de marionetas con absoluta seriedad. Curry nunca parecía avergonzarse del material fantástico. Trataba a los Muppets como verdaderos compañeros de reparto y conseguía que el espectador hiciera exactamente lo mismo.
Tim Curry como el doctor Petrov en The Hunt for Red October
Mucho más que cine
Su popularidad cinematográfica puede hacer olvidar que Curry fue también un importante actor teatral.
Interpretó a Mozart en Amadeus en Broadway, actuación que le proporcionó una nominación al premio Tony. Recibió una segunda nominación por My Favorite Year y una tercera en 2005 por interpretar al Rey Arturo en el musical Monty Python's Spamalot.
También desarrolló una enorme carrera como actor de voz. Participó en numerosas series animadas y videojuegos y ganó un Daytime Emmy por su interpretación del Capitán Garfio en Peter Pan and the Pirates. Su característica voz permitía reconocerlo inmediatamente.
Curry fue además cantante profesional. Publicó tres álbumes de estudio: Read My Lips (1978), Fearless (1979) y Simplicity (1981).
Tim Curry como el Rey Arturo en el musical Monty Python's Spamalot
Una carrera interrumpida, pero no terminada
En 2012, Curry sufrió un grave accidente cerebrovascular que afectó su movilidad y lo obligó posteriormente a utilizar una silla de ruedas. Sin embargo, continuó trabajando principalmente como actor de voz y realizando algunas apariciones públicas.
En 2016 regresó simbólicamente al universo que lo había convertido en estrella participando en The Rocky Horror Picture Show: Let's Do the Time Warp Again. Incluso volvió posteriormente al cine de terror.
La enfermedad había limitado su movilidad, pero no consiguió borrar aquella personalidad inmediatamente reconocible.
El legado de Tim Curry
Tim Curry nunca fue una estrella cinematográfica convencional. Rara vez construyó una película alrededor del típico protagonista heroico. Prefería personajes excéntricos, villanos, monstruos, mayordomos sospechosos, piratas y payasos asesinos.
Y posiblemente por eso terminó consiguiendo algo más difícil: convertirse en un actor de culto.
Frank-N-Furter, Darkness, Wadsworth y Pennywise prácticamente no tienen nada en común, salvo Curry. Detrás de su aparente exageración existía un actor teatral técnicamente formidable, capaz de controlar la voz, el gesto y el ritmo de una escena.
Tim Curry como el inolvidable Pennywise en "It"
Podía ser divertido y amenazante simultáneamente. Podía interpretar un villano sin necesidad de convertirlo en un héroe incomprendido. Y podía entrar durante pocos minutos en una película y dejar una impresión que sobrevivía al protagonista.
Su legado permanece en las funciones de medianoche de Rocky Horror, en quienes todavía recuerdan con miedo a su Pennywise, en el gigantesco Darkness emergiendo de las sombras de Legend, en Wadsworth corriendo por la mansión de Clue y en Long John Silver conversando seriamente con los Muppets.
Había muchos actores capaces de interpretar al villano. Tim Curry conseguía algo bastante más difícil: que deseáramos que el villano volviera a aparecer.
