Hubo un tiempo en que los recreos se dividían entre quienes tenían a He-Man, quienes tenían a Skeletor y quienes soñaban con conseguir el Castillo Grayskull para Navidad. Décadas después, Masters of the Universe regresa
al cine en formato live-action con una misión casi imposible: convencer
tanto a los veteranos que crecieron con los juguetes de Mattel como a
una generación que conoce a He-Man principalmente por memes musculosos
diciendo "What's going on?" en internet.
La buena noticia es que el director Travis Knight entiende perfectamente el ADN de la franquicia. El
responsable de Bumblebee abraza sin vergüenza la fantasía épica, las
espadas mágicas, los guerreros imposibles y la estética exagerada que
hizo famosa a la serie animada de los años 80.
El gran protagonista es Nicholas Galitzine como el Príncipe Adam y He-Man.
El actor realizó una transformación física impresionante para
convertirse en "el hombre más poderoso del universo", y logra transmitir
la dualidad entre el héroe legendario y el joven que aún busca su lugar
en Eternia. A su lado destacan Camila Mendes como Teela, Idris Elba como Duncan/Man-At-Arms y Jared Leto como un Skeletor teatral, extravagante y completamente consciente de que es el villano más dramático del universo.
Los fanáticos de la serie animada encontrarán suficientes referencias para gritar "¡Yo entendí eso!". Aparecen elementos clásicos como el Castillo Grayskull, la Espada del Poder, Battle Cat
y varios personajes que parecían condenados a permanecer para siempre
en los catálogos de juguetes ochenteros. Incluso hay guiños que parecen sacados directamente de aquellas tardes viendo la caricatura después del colegio.
¿Es perfecta? No necesariamente.
La película intenta equilibrar demasiados tonos distintos y que en
ocasiones oscila entre la aventura seria y la autoparodia. También hay
quienes consideran que su historia resulta algo extensa para lo que
cuenta.
Pero como experiencia friki funciona sorprendentemente bien.
La película entiende algo fundamental: Masters of the Universe nunca
fue solamente una serie animada. Fue una línea de juguetes, una fantasía
de patio de colegio y un fenómeno cultural donde un bárbaro rubio podía
pelear contra un hechicero con cabeza de calavera montado sobre un
tigre verde gigante... y nadie cuestionaba la lógica.
Y sí, también es imposible hablar de esta nueva versión sin recordar la película de 1987 protagonizada por Dolph Lundgren.
Aquella producción se convirtió en un clásico de culto gracias a sus
limitaciones, sus efectos especiales entrañables y su capacidad para ser
tan ochentera que prácticamente huele a VHS recién arrendado. La nueva cinta incluso incluye homenajes que los fanáticos veteranos sabrán apreciar.
Al
final, esta nueva Masters of the Universe se siente como abrir una caja
de juguetes olvidada en el ático. Quizás algunos accesorios se
perdieron por el camino y quizá no todo encaja perfectamente, pero la
magia sigue ahí. Es una carta de amor a Eternia, a los dibujos animados de los sábados por la mañana y a esa época en que creíamos que levantar una espada de plástico podía convertirnos en héroes.
Trailer:
Porque,
seamos sinceros: cada fan de He-Man ha dicho alguna vez frente al
espejo "¡Por el poder de Grayskull!"... aunque después terminara usando
la espada para alcanzar el control remoto debajo del sillón.
Veredicto ñoño: 8/10.
Una
aventura que abraza sus raíces, respeta la caricatura clásica y
demuestra que, cuarenta años después, Eternia todavía tiene poder sobre
nuestra imaginación.